{"id":336,"date":"2026-08-05T18:17:24","date_gmt":"2026-08-05T18:17:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.tennisabstract.com\/doblefalta\/?p=336"},"modified":"2026-08-05T18:21:32","modified_gmt":"2026-08-05T18:21:32","slug":"tennis-128-n-o-38-andre-agassi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.tennisabstract.com\/doblefalta\/tennis-128-n-o-38-andre-agassi\/","title":{"rendered":"Tennis 128: n.\u00ba 38, Andre Agassi"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Andre Agassi [EE. UU.]<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nacimiento: 29 de abril de 1970<br>Carrera: 1987-2006<br>Juego: Diestro (rev\u00e9s a dos manos)<br>Mejor ranking: n\u00famero 1 (1995)<br>Mejor Elo: 2.282 (1.\u00ba, 1995)<br>T\u00edtulos individuales de Grand Slam: 8<br>T\u00edtulos individuales totales: 60<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos im\u00e1genes de Andre Agassi perdurar\u00e1n mientras haya gente a la que le importe el tenis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una es la del <em>enfant terrible <\/em>de finales de los ochenta: pantalones vaqueros cortos, pelo de punta, un pegador desatado que anunciaba c\u00e1maras Canon y proclamaba que la imagen lo era todo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La otra es la del treinta\u00f1ero de rostro franco y cabeza rapada que, para cuando se retir\u00f3 en 2006, se hab\u00eda convertido en el jugador m\u00e1s querido de Estados Unidos. Es el retrato que aparece en la portada de sus memorias y la imagen que nadie que viera el US Open de 2005 o 2006 olvidar\u00e1 f\u00e1cilmente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las dos versiones apenas se parecen. Es imposible repasar la carrera de Agassi sin asombrase ante su capacidad constante de reinvenci\u00f3n. En dos d\u00e9cadas pas\u00f3 de \u00eddolo adolescente a promesa quemada, de salvador del tenis estadounidense a talento desaprovechado, de odiar el tenis a protagonizar una remontada improbable, de bromista a referente veterano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su juego no fue tan esquizofr\u00e9nico, pero tambi\u00e9n cambi\u00f3 mucho. Lleg\u00f3 al circuito con una derecha capaz de partir un tabl\u00f3n en dos, y ten\u00eda que ser as\u00ed de buena para tapar su rev\u00e9s. Con el tiempo, ese rev\u00e9s milim\u00e9trico se convirti\u00f3 en su golpe distintivo. Los palos sin demasiada cabeza de sus primeros a\u00f1os dieron paso a la inteligencia t\u00e1ctica de la escuela Brad Gilbert. Cambi\u00f3 la comida r\u00e1pida y una forma bastante relajada de entrenar por las ense\u00f1anzas del preparador f\u00edsico Gil Reyes. Acab\u00f3 siendo el hombre m\u00e1s en forma del circuito cuando la mayor\u00eda de sus contempor\u00e1neos ya se hab\u00edan retirado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo pas\u00f3 aquel chico de Las Vegas, de talento descomunal, de modelo capilar a modelo a seguir? Aunque suele se\u00f1alarse un partido (la final de Roland Garros de 1999) como el gran punto de inflexi\u00f3n, la historia del estadounidense fue m\u00e1s un monta\u00f1a rusa que un simple giro de volante en Par\u00eds. Tanto como sus ocho t\u00edtulos de Grand Slam, es ese camino lleno de curvas lo que hace tan singular la historia de Andre Agassi.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tenis siempre ha tenido una relaci\u00f3n complicada con sus chicos malos. A los jugadores se les ha exigido tradicionalmente una conducta tan contenida como su indumentaria blanca. Pero a medida que el circuito profesional se globaliz\u00f3 y empez\u00f3 a producir cada vez m\u00e1s millonarios, se hizo evidente que la rebeld\u00eda vend\u00eda tantas entradas como peri\u00f3dicos. Algunos analistas estuvieron dispuestos a coronar al bromista malhablado Ilie Nastase como salvador del deporte casi desde el inicio mismo de la Era Open. Cada vez que Nastase, Jimmy Connors o John McEnroe empujaban un poco los l\u00edmites del decoro, las audiencias televisivas del tenis sub\u00edan un poco m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A mediados de los ochenta, Jimbo y J-Mac empezaban a apagarse. Arthur Ashe predijo en 1985 que \u00abel tenis profesional masculino estadounidense iba a venirse abajo por la parte alta\u00bb en cuesti\u00f3n de dos o tres a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cuesti\u00f3n es que tanto aficionados como periodistas estaban predispuestos a ser comprensivos cuando Agassi y su pelo (\u00abcomo el de Cyndi Lauper despu\u00e9s de una pelea con fettucine\u00bb, en la memorable frase de Curry Kirkpatrick) irrumpieron en el circuito. M\u00e1s all\u00e1 del impacto inicial, el chico no parec\u00eda tan terrible. Algunos observadores lo ve\u00edan casi como un regreso a otra \u00e9poca: un competidor relajado y juguet\u00f3n, capaz de aplaudir los mejores golpes de su rival.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"660\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.tennisabstract.com\/doblefalta\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-337\" srcset=\"https:\/\/www.tennisabstract.com\/doblefalta\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image.png 660w, https:\/\/www.tennisabstract.com\/doblefalta\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-193x300.png 193w\" sizes=\"auto, (max-width: 660px) 100vw, 660px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">Perd\u00f3n. Cr\u00e9dito: John Russell\/Getty Images<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El talento de Agassi era indiscutible. En Stratton Mountain, en 1987, con 17 a\u00f1os, sorprendi\u00f3 al top ten Pat Cash y le arrebat\u00f3 un set al entonces n\u00famero uno, Ivan Lendl. Un a\u00f1o despu\u00e9s gan\u00f3 el torneo, uno de los seis t\u00edtulos que conquist\u00f3 en su primera temporada completa en el circuito. Jimmy Arias, famoso tambi\u00e9n por tener un ca\u00f1\u00f3n como derecha, dijo: \u00abAndre golpea la bola m\u00e1s fuerte que nadie, de lejos.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su capacidad para golpear la bola nada m\u00e1s subir era a\u00fan m\u00e1s asombrosa. Un compa\u00f1ero de circuito lleg\u00f3 a decir que su coordinaci\u00f3n ojo-mano era \u00abrepugnante\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una de las primeras objeciones al joven llamativo fue tambi\u00e9n una de las m\u00e1s antiguas del tenis. Agassi era un pegador brutal desde el fondo que apenas hac\u00eda el gesto de cultivar un juego completo. Ion Tiriac, entonces entrenador de Boris Becker, dijo del estadounidense: \u00abSi un jugador golpea tan fuerte como puede todo el tiempo, los partidos se convertir\u00e1n en tiroteos y desaparecer\u00e1 la belleza del juego. El suyo es un juego limitado, que no tiene nada que ver con la finura.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abAgassi podr\u00eda revolucionar el tenis\u00bb, dijo Tiriac. \u00abPero espero que no lo haga.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con las victorias lleg\u00f3 algo m\u00e1s que la dosis habitual de exceso de confianza adolescente. En un partido de Copa Davis de 1988 contra Mart\u00edn Jaite en Buenos Aires, Agassi se vio con 0-40 en un juego al saque de Jaite. A modo de payasada, atrap\u00f3 al vuelo el siguiente saque de Jaite. \u00c9l pens\u00f3 que era una broma inofensiva; Jaite, sus compa\u00f1eros y (sobre todo) el p\u00fablico argentino no estuvieron de acuerdo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Andre pidi\u00f3 disculpas y, en aquellos tiempos anteriores al entrenamiento medi\u00e1tico omnipresente, puede que incluso lo dijera de verdad. Pero las infracciones empezaron a acumularse. En las finales del WCT de Dallas, en marzo del a\u00f1o siguiente, se retir\u00f3 de un partido contra McEnroe pese a no mostrar se\u00f1ales de lesi\u00f3n. Su entorno lo mantuvo alejado de Wimbledon, alegando que era solo otro torneo m\u00e1s. Y cuando aplaud\u00eda los golpes ganadores de sus rivales, los jugadores al otro lado de la red empezaron a verlo cada vez m\u00e1s como una burla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Peor a\u00fan: sus resultados empezaron a resentirse. Era m\u00e1s dif\u00edcil perdonarle las salidas de tono cuando sus contempor\u00e1neos empezaban a adelantarle. En 1989, perdi\u00f3 en tercera ronda de Roland Garros ante Jim Courier, en un duelo entre productos de la academia de Nick Bollettieri. Michael Chang (un a\u00f1o menor que Agassi) acab\u00f3 ganando el torneo. En una eliminatoria de Copa Davis contra Alemania Occidental, perdi\u00f3 sus dos partidos individuales. Uno fue un emocionante duelo a cinco sets contra Becker; el otro, una ca\u00edda estrepitosa ante Carl-Uwe Steeb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Agassi vs Becker Masters 1989\" width=\"720\" height=\"540\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/aYUrGUBkIAo?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">Agassi ante Becker, meses despu\u00e9s, en 1989<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Curiosamente, la reinvenci\u00f3n de Andre Agassi ya hab\u00eda empezado. El adolescente se refugi\u00f3 en la religi\u00f3n: viajaba con una Biblia y empez\u00f3 a controlar aquella boca que, hasta entonces, no ten\u00eda precisamente fama de cristiana. Jim Loehr, psic\u00f3logo deportivo de la USTA, consider\u00f3 que ese cambio repentino de conducta no ten\u00eda precedentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aun as\u00ed, el pegador renacido no se gan\u00f3 al vestuario. Cuando abandon\u00f3 a mitad de un partido ya intrascendente de Copa Davis contra Australia, Darren Cahill dijo: \u00abAndre es un gran jugador, pero lo que sale de su boca tiene muy poca importancia. Yo no lo querr\u00eda en nuestro equipo.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ivan Lendl tambi\u00e9n segu\u00eda siendo esc\u00e9ptico. \u00abMe entristece que alguien pueda admirar a Agassi\u00bb, dijo el hombre que hab\u00eda derrotado al joven estadounidense en sus seis primeros enfrentamientos. \u00abLos chicos lo ven como un rebelde por su pendiente, su pelo y ese aspecto de no haberse afeitado.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Agassi cumpli\u00f3 22 a\u00f1os sin ning\u00fan Grand Slam en su palmar\u00e9s. Chang, Courier y Sampras llegaron antes que \u00e9l, a veces a costa del propio Andre. Alcanz\u00f3 tres finales de Grand Slam entre Roland Garros 1990 y Roland Garros 1991, pero su reputaci\u00f3n de anteponer la imagen al contenido hac\u00eda f\u00e1cil pensar que era un tipo poco fiable, quiz\u00e1 incapaz de superar el \u00faltimo obst\u00e1culo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aun as\u00ed, quien buscaba una transformaci\u00f3n siempre pod\u00eda encontrarla. <em>Sports Illustrated <\/em>le dedic\u00f3 un perfil en mayo de 1992, y Sally Jenkins observ\u00f3 que su \u00abactitud, antes la de un ni\u00f1o ruidoso y terrible, se hab\u00eda suavizado hasta convertirse en una incertidumbre algo vaporosa\u00bb. Y a\u00f1ad\u00eda: \u00abHa madurado hasta convertirse en un tipo bastante caballeroso y reflexivo, de los que abren la puerta con educaci\u00f3n y se adelantan a pagar la cuenta, alguien que ha tomado conciencia de al menos algunos de los excesos de su vida.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Agassi reconoc\u00eda que sus incentivos estaban completamente desordenados. \u00abLa mayor\u00eda de la gente tiene que trabajar much\u00edsimo y ganar grandes partidos, y luego llegan el dinero y la popularidad. En mi caso ha sido al rev\u00e9s que para todos los dem\u00e1s.\u00bb Era el tenista que m\u00e1s cobraba por patrocinios, recib\u00eda 300.000 d\u00f3lares por jugar torneos de exhibici\u00f3n (cuando esa cantidad a\u00fan era una barbaridad) y solo con su marca de raquetas gan\u00f3 20 millones de d\u00f3lares.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Andre Agassi Image Is Everything, Canon (1990)\" width=\"720\" height=\"540\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/WpuFEpbE0d0?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">El anuncio de Canon que marc\u00f3 la primera etapa de Agassi<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su ranking cay\u00f3 fuera del top ten a comienzos de 1992, y \u00e9l hizo poco por evitarlo. La semifinal en Roland Garros fue una se\u00f1al alentadora, pero Courier volvi\u00f3 a cerrarle el paso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Agassi ya no era el salvador del tenis estadounidense, y algunos analistas estaban dispuestos a descartarlo por completo. Edwin Pope, del <em>Miami Herald, <\/em>escribi\u00f3: \u00abSi Agassi gana Wimbledon alguna vez, me como la camiseta. No solo no tiene ninguna posibilidad de ganar; si no se centra pronto, podr\u00eda estar fuera del tenis en dos o tres a\u00f1os.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 vino marida bien con una camiseta? Agassi solo hab\u00eda jugado Wimbledon dos veces antes, y el a\u00f1o anterior hab\u00eda perdido en cuartos ante David Wheaton. En 1992 tuvo la fortuna de encontrarse con un cuadro manejable. En cuartos le toc\u00f3 Becker, un rival duro, pero tambi\u00e9n alguien a quien respetaba y que sacaba lo mejor de \u00e9l. Agassi gan\u00f3 en cinco sets. En semifinales puso fin a la sorprendente aventura de John McEnroe, que ten\u00eda ya 33 a\u00f1os, y despu\u00e9s conquist\u00f3 el t\u00edtulo en una final a cinco sets contra Goran Ivanisevic.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">McEnroe se deshizo en elogios hacia sus passing shots, e Ivanisevic le dedic\u00f3 unas palabras amables en la red. El flamante campe\u00f3n de Wimbledon (y su pelo) segu\u00edan siendo habituales en los anuncios de televisi\u00f3n, pero su transformaci\u00f3n en un jugador, y en una persona, con m\u00e1s sustancia parec\u00eda completa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">O quiz\u00e1 no. Agassi por fin logr\u00f3 imponerse a Lendl en Toronto, pero solo sum\u00f3 una victoria m\u00e1s ante un top ten en lo que quedaba de la temporada 1992. Courier volvi\u00f3 a derrotarlo en el US Open.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1993 fue la vuelta a la historia de siempre. Una bronquitis le impidi\u00f3 jugar el Open de Australia y una tendinitis en la mu\u00f1eca le oblig\u00f3 a saltarse Roland Garros. Antes de Wimbledon volvi\u00f3 a salir del top ten y, aunque alcanz\u00f3 los cuartos de final (\u00absi alguien puede hacerlo sin entrenar, soy yo\u00bb), no estuvo cerca de defender el t\u00edtulo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La situaci\u00f3n lleg\u00f3 a ser tan mala que su entrenador, Bolletieri, lo despidi\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al tocar fondo, \u00bfqu\u00e9 puede hacer uno sino reinventarse? Agassi volvi\u00f3 al circuito en 1994 con una dieta sana, un f\u00edsico m\u00e1s afinado y una actitud renovada. Courier pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 actitud es esta? \u00bfLa nueva actitud, o la nueva nueva actitud?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fuera lo que fuera, era nuevo. M\u00e1s o menos. Situado fuera del top 30, un Agassi reci\u00e9n puesto a punto alcanz\u00f3 la final en Miami, donde sorprendi\u00f3 a Stefan Edberg antes de perder ante Sampras. Despu\u00e9s fue dando bandazos durante una temporada mediocre, hasta que todo encaj\u00f3 en el US Open. En Nueva York gan\u00f3 un partido a cinco sets contra Chang, arroll\u00f3 a Thomas Muster y derrot\u00f3 a Michael Stich en la final.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"671\" src=\"https:\/\/www.tennisabstract.com\/doblefalta\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-338\" srcset=\"https:\/\/www.tennisabstract.com\/doblefalta\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-1.png 1024w, https:\/\/www.tennisabstract.com\/doblefalta\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-1-300x197.png 300w, https:\/\/www.tennisabstract.com\/doblefalta\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-1-768x503.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">Agassi y McEnroe, durante el US Open de 1994<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Brad Gilbert, el nuevo entrenador de Agassi y cerebro de su renovada solidez t\u00e1ctica, estaba tan convencido que predijo que Andre tambi\u00e9n ganar\u00eda el Open de Australia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo hizo: consigui\u00f3 su \u00fanica victoria ante Sampras en una final de Grand Slam. Unos meses despu\u00e9s, tras volver a derrotar a Pete en la final de Miami de 1995, alcanz\u00f3 el n\u00famero uno del ranking. La cima fue suya casi hasta final de a\u00f1o, mientras encadenaba 26 victorias consecutivas en pistas duras norteamericanas. La racha solo termin\u00f3 cuando Sampras lo derrot\u00f3 en la final del US Open.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En aquel momento, la final de Nueva York pareci\u00f3 apenas un tropiezo dentro de la mejor temporada de la carrera de un jugador al que ya se ve\u00eda como un \u00abcampe\u00f3n serio\u00bb. Ya hab\u00eda perdido antes contra Pete. Andre ten\u00eda m\u00e1s talento natural, pero sacaba la mejor versi\u00f3n de su rival, m\u00e1s estable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En lugar de ser un simple bache, aquella derrota en el US Open inici\u00f3 una espiral descendente. En 1996, Agassi llev\u00f3 su antigua irregularidad a otro nivel. Defendi\u00f3 el t\u00edtulo en Miami, pero luego cay\u00f3 en segunda ronda de Roland Garros y en primera en Wimbledon. Gan\u00f3 el oro en los Juegos Ol\u00edmpicos de Atlanta, lo respald\u00f3 con un t\u00edtulo en Cincinnati y despu\u00e9s fue descalificado en Indian\u00e1polis por insultar al juez de silla. Cerr\u00f3 el a\u00f1o con cuatro derrotas seguidas y apenas logr\u00f3 mantenerse dentro del top ten.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1997 fue a\u00fan peor. Su ranking cay\u00f3 fuera del top 100. En las pistas duras norteamericanas que siempre hab\u00eda dominado, empez\u00f3 a perder contra jugadores como Scott Draper, Justin Gimelstob o Javier S\u00e1nchez. Comenz\u00f3 a consumir metanfetamina y dio positivo en un control antidopaje.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"693\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.tennisabstract.com\/doblefalta\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-339\" srcset=\"https:\/\/www.tennisabstract.com\/doblefalta\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-2.png 693w, https:\/\/www.tennisabstract.com\/doblefalta\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-2-203x300.png 203w\" sizes=\"auto, (max-width: 693px) 100vw, 693px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\">Agassi en 1997, ya sin pelo y lejos de su mejor forma<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todas las transformaciones y reinvenciones que hab\u00edan sostenido a Agassi durante su primera d\u00e9cada en el circuito, al parecer, no hab\u00edan terminado de cuajar. Segu\u00eda ganando 14 millones de d\u00f3lares al a\u00f1o en patrocinios, demostrando que la imagen (incluso una imagen deteriorada) segu\u00eda siendo, de verdad, todo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Agassi cumpli\u00f3 28 a\u00f1os en 1998. M\u00e1s tarde especular\u00eda con que todos aquellos altibajos, todos esos a\u00f1os en los que el tenis no hab\u00eda sido su m\u00e1xima prioridad, le hab\u00edan dejado m\u00e1s gasolina en el dep\u00f3sito que al jugador t\u00edpico de su edad. Cuando por fin decidi\u00f3 volver a entregarse de lleno al tenis, abraz\u00f3 por completo el plan de su preparador f\u00edsico de toda la vida, Gil Reyes. Puede que hubiera hecho a medias los diez primeros a\u00f1os de su carrera, pero esta vez aquel antiguo adicto al McDonald&#8217;s regresar\u00eda en forma, r\u00e1pido y m\u00e1s centrado que nunca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nada de eso habr\u00eda servido de nada si no ganaba. Y estuvo muy cerca de no hacerlo. En Roland Garros 1999 lleg\u00f3 a la final pese a ceder al menos un set en cuatro de los seis partidos anteriores. En segunda ronda estuvo a dos puntos de perder contra Arnaud Cl\u00e9ment. Tampoco era tan sorprendente: una lesi\u00f3n de hombro le hab\u00eda obligado a retirarse en D\u00fcsseldorf la semana anterior y casi le dej\u00f3 tambi\u00e9n fuera de Roland Garros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la final, solo pudo mirar c\u00f3mo Andrei Medvedev, n\u00famero 100 del mundo, jugaba al l\u00edmite durante dos sets para ponerse 6-1 y 6-2 arriba. Agassi acab\u00f3 encontr\u00e1ndole la lectura al saque del ucraniano y ajust\u00f3 un rev\u00e9s que hasta entonces se le hab\u00eda ido demasiado. Despu\u00e9s de perder absolutamente todos los puntos con primer saque de Medvedev en el segundo set, gan\u00f3 m\u00e1s del 40% de los puntos al resto durante el resto del partido.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Andre Agassi vs Andrei Medvedev | French Open 1999 Men&amp;apos;s Final Highlights | Eurosport\" width=\"720\" height=\"405\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/H7g4UukdWAI?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La final de Roland Garros de 1999<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abPara m\u00ed, no ganar hoy habr\u00eda sido devastador\u00bb, dijo despu\u00e9s del partido. Quiz\u00e1 no se habr\u00eda venido abajo como tras el US Open de 1995, pero es f\u00e1cil imaginar un escenario en el que Medvedev aguanta y la celebrada segunda carrera de Agassi nunca llega a arrancar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En lugar de eso, el estadounidense se convirti\u00f3 en un h\u00e9roe. El t\u00edtulo en Roland Garros le dio el Grand Slam de carrera. Fue apenas el quinto hombre de la historia en logarlo y solo el segundo (despu\u00e9s de Jimmy Connors) en ganar un grande en tres superficies.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda d\u00e9cada de Agassi en el tenis ser\u00eda incluso mejor que la primera. Roland Garros 1999 fue su cuarto t\u00edtulo de Grand Slam. Ganar\u00eda cuatro m\u00e1s antes de 2003. En el Open de Australia del 2000 logr\u00f3 una victoria especialmente satisfactoria ante Sampras en semifinales. Un deslumbrante tiebreak en el cuarto set cambi\u00f3 la din\u00e1mica frente a su eterno rival, y la final contra Yevgeny Kafelnikov result\u00f3 sencilla en comparaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El nuevo Agassi (el nuevo, el nuevo nuevo) resultar\u00eda inmediatamente reconocible para cualquier aficionado acostumbrado a las superestrellas veteranas de hoy. A sus dones naturales de siempre les a\u00f1adi\u00f3 una combinaci\u00f3n de f\u00edsico y oficio. Ya casi nunca daba un paso en falso (ni met\u00eda la pata al hablar) y ejerc\u00eda como embajador del tenis. Ten\u00eda la imagen y el rendimiento de un integrante tard\u00edo del Big Four antes de que existiera el Big Four.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"667\" src=\"https:\/\/www.tennisabstract.com\/doblefalta\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-3.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-340\" srcset=\"https:\/\/www.tennisabstract.com\/doblefalta\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-3.png 1024w, https:\/\/www.tennisabstract.com\/doblefalta\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-3-300x195.png 300w, https:\/\/www.tennisabstract.com\/doblefalta\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/image-3-768x500.png 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Agassi y Federer en 2001<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando por fin cedi\u00f3 ante la edad y una nueva generaci\u00f3n, lo hizo con la elegancia que hab\u00eda acabado defini\u00e9ndolo. La final del US Open de 2005 enfrent\u00f3 a Agassi, ya con 35 a\u00f1os, contra el nuevo rey, Roger Federer. Andre asust\u00f3 al joven suizo y encendi\u00f3 al p\u00fablico de Nueva York, pero al final no hubo sorpresa. Federer gan\u00f3 en cuatro sets.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s del partido, Jaden, el hijo de Agassi, que ten\u00eda tres a\u00f1os, le pregunt\u00f3 contra qui\u00e9n hab\u00eda jugado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su padre respondi\u00f3: \u00abUn tipo con el pelo largo.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Publicado originalmente en Heavy Topspin por Jeff Sackmann:\u00a0<\/em>[<a href=\"https:\/\/www.tennisabstract.com\/blog\/2022\/10\/04\/the-tennis-128-no-38-andre-agassi\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.tennisabstract.com\/blog\/2022\/10\/04\/the-tennis-128-no-38-andre-agassi\/\">Leer el art\u00edculo en ingl\u00e9s<\/a>]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Andre Agassi [EE. UU.] Nacimiento: 29 de abril de 1970Carrera: 1987-2006Juego: Diestro (rev\u00e9s a dos manos)Mejor ranking: n\u00famero 1 (1995)Mejor Elo: 2.282 (1.\u00ba, 1995)T\u00edtulos individuales de Grand Slam: 8T\u00edtulos individuales totales: 60 Dos im\u00e1genes de Andre Agassi perdurar\u00e1n mientras haya gente a la que le importe el tenis. 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