Aryna Sabalenka, ¿la diosa de los tiebreaks?

Aryna Sabalenka ha ganado sus últimos 19 tiebreaks. Lleva un balance de 21-1 en lo que va de temporada. Es un registro tan improbable, tan desconcertante, que cuesta saber por dónde empezar.

La racha de victorias tiene un antecedente cercano: Andy Roddick ganó 18 tiebreaks seguidos en 2007. En cuanto al número total: John Isner llegó a ganar 44 en una sola temporada, y Sabalenka no va a alcanzar esa cifra. Pero entre las mujeres, el récord ya es suyo desde hace un mes. La marca anterior en una misma temporada era de “solo” 16. Y eso ya requería un esfuerzo casi sobrehumano: Billie Jean King la firmó en 1971, jugando nada menos que 127 partidos.

Las mujeres no disputan tantos tiebreaks como los hombres, aunque Aryna está ayudando a acortar esa diferencia. En el circuito ATP, uno de cada cinco sets individuales se decide en un tiebreak, y los sacadores extremos pueden duplicar esa proporción. En la WTA, solo uno de cada ocho sets llega al 6-6. Desde que empezó el año, Ben Shelton ha jugado 41 tiebreaks; ninguna mujer ha pasado de 23.

(Sí, eso significa que Sabalenka no es la que más ha jugado. Elena Rybakina y Clara Tauson han llegado al tiebreak 23 veces cada una, por 22 de Aryna. Tanto Rybakina como Tauson, de hecho, juegan tiebreaks más a menudo —en proporción al número de sets— que la número uno del mundo.)

Ese menor número de oportunidades hace que una racha como esta sea aún más difícil de mantener. Roddick encadenó sus 18 triunfos en apenas cinco meses. La racha actual de Sabalenka empezó a principios de marzo. Cuando Serena Williams sumó diez seguidos entre 2013 y 2014, necesitó más de un año. Nunca ganó más de once tiebreaks en una temporada, ni jugó más de 16. Lo que está haciendo Aryna en 2025 no tiene precedentes.

Grandes expectativas

Las rachas en tiebreaks fascinan tanto porque, en teoría, un tiebreak es lo más parecido a lanzar una moneda al aire. Si un set llega al 6-6, significa que las dos jugadoras están bastante igualadas. (Al menos ese día, hasta ese momento.) Y el formato de primer a siete puntos deja poco margen para que la mejor jugadora imponga su juego. Cuando Sabalenka venció a Rybakina por 7-6, 3-6, 7-6 en Berlín, necesitó 14 puntos en cada desempate para sacar una ventaja mínima.

Ahora bien, los tiebreaks no son un cara o cruz exacto. Es poco común que ambas jugadoras tengan exactamente un 50% de opciones de ganar. La que esté más fuerte —ya sea por ranking, superficie o nivel en ese partido— suele tener más probabilidades de llevárselo. Pero en general, sus opciones están mucho más cerca del 50% que de lo que sea que haya invocado Sabalenka esta temporada.

Los lectores habituales sabrán que tengo una estadística para esto: Tiebreaks Over Expectation (TBOE). A partir de los porcentajes de puntos ganados al saque y al resto a lo largo de un partido, podemos estimar la probabilidad de que una jugadora gane un tiebreak, asumiendo que mantiene ese mismo nivel de juego.

Tomemos el partido contra Rybakina como ejemplo. En el total del encuentro, Sabalenka ganó el 56% de sus puntos al saque y el 39% al resto. Si introducimos esos datos en un modelo de probabilidad para tiebreaks, nos da una probabilidad del 43% de que gane un desempate. En un partido tan ajustado, lo más probable habría sido que ambas se repartieran los dos tiebreaks. Pero Aryna subió el nivel en los puntos decisivos y ganó los dos.

Una diferencia del tipo 57/43 es habitual. Este modelo estima que la mitad de los tiebreaks de la WTA caen en un rango de probabilidad entre 50/50 y 60/40. Menos de un 10% tienen una diferencia más pronunciada que 70/30.

En otras palabras, deberíamos sorprendernos al ver un balance en tiebreaks durante toda una temporada que supere el 70%. (Sobre todo porque no siempre es la misma jugadora la que tiene esa ligera ventaja. En Berlín, por ejemplo, Sabalenka era la que partía con el 43%.) Y con el tiempo, estas cosas tienden a equilibrarse. El porcentaje de victorias en tiebreaks de Serena Williams, a lo largo de toda su carrera, fue del 66%. Djokovic y Roger Federer lideran esa estadística entre los hombres, con un 65%.

Rompiendo el molde

Sabalenka, por si hace falta recordarlo, lleva un 95% de victorias en tiebreaks este año.

Según el modelo TBOE, Tiebreaks Over Expectation, debería haber ganado bastantes menos. Con sus estadísticas de juego, lo esperable sería un balance de 13-9. A continuación, las jugadoras que han disputado al menos diez tiebreaks esta temporada y están al menos dos victorias por encima de lo previsto:

JugadoraW-LTBExpTBOE
Aryna Sabalenka21-113.08.0
Linda Noskova13-48.94.1
Hailey Baptiste14-510.23.8
Veronika Kudermetova10-37.12.9
Dayana Yastremska9-36.22.8
Sofia Kenin11-58.42.6
Diana Shnaider12-89.62.4
Katarzyna Kawa7-34.72.3
Maya Joint9-56.72.3
Amanda Anisimova8-35.92.1
Anna Kalinskaya9-67.02.0

TBExp representa el número de tiebreaks que se esperaría que ganaran (13 en lugar de 21, en el caso de Aryna), y TBOE indica cuántos tiebreaks han ganado de más respecto a esa expectativa (en su caso, 8). La cifra de Sabalenka en 2025 es casi el doble de la siguiente en la lista —ya sea la más decisiva, la más afortunada, o un poco de ambas cosas.

Tengo datos de TBOE desde 2010, y en estos quince años ninguna otra jugadora se ha acercado a lo que está haciendo la bielorrusa:

AñoJugadoraW-LTBExpTBOE
2025Aryna Sabalenka21-113.08.0
2017Varvara Lepchenko14-48.95.1
2018Daria Saville13-27.95.1
2023Elena Rybakina16-511.24.8
2017Svetlana Kuznetsova12-27.24.8
2016Kirsten Flipkens15-410.24.8
2022Paula Badosa14-49.44.6
2018Johanna Larsson12-37.44.6
2016Johanna Konta12-27.64.4
2023Rebeka Masarova14-49.84.2
2019Sloane Stephens11-26.84.2
2025Linda Noskova13-48.94.1

Si nos fijamos solo en porcentajes, algunas de estas temporadas pueden parecer comparables. Pero no funciona así: un 13-2 no implica necesariamente un 26-4 si se doblan las oportunidades. Tras su gran 2018, Saville ganó solo uno de cinco tiebreaks en 2019. Kuznetsova pasó de un 12-2 en 2017 a un 2-3 el año siguiente. Sabalenka, en cambio, ganó 13 de sus primeros 14… y luego los siguientes ocho también.

Una última lista para poner en perspectiva esta locura de temporada. Tengo los datos de TBOE masculino desde 1991. En 35 años, incluso con muchos más tiebreaks disputados, solo cuatro hombres han ganado más “tiebreaks extra” en una temporada que Aryna en 2025:

AñoJugadorW-LTBExpTBOE
1994Jacco Eltingh33-922.310.7
2010John Isner32-1722.79.3
2015Stan Wawrinka34-1224.99.1
2009John Isner27-1218.58.5
2025Aryna Sabalenka21-113.08.0
2012John Isner38-1830.08.0
2016Ivo Karlovic42-2634.08.0
2004Andy Roddick34-1126.17.9
2017John Isner42-2634.37.7
2014Milos Raonic38-1330.47.6
1995Thomas Muster27-719.57.5

John Isner era bueno en los tiebreaks.

La media llama

¿Echas en falta a alguien en esa última lista?

La campaña de tiebreaks de Roddick en 2004 está entre las mejores de la historia, pero ¿qué pasó en 2007, cuando ganó 18 seguidos? Desde que Richard Gasquet le cortó la racha en cuartos de Wimbledon hasta final de temporada, solo ganó 11 de 20. El balance total fue muy bueno —un TBOE de +5— pero nada del otro mundo. Ese año, Ivan Ljubicic, sin grandes titulares, ganó más “tiebreaks extra”.

Es fácil mirar el récord de Sabalenka y rendirse ante sus nervios de acero, su temple en los momentos decisivos, o su demoledor primer saque. Y en parte, claro que se lo merece. Más allá de lo que diga cualquier modelo, fue ella quien ejecutó los puntos y se los llevó, frente a rivales que en muchos casos estaban entre las mejores del circuito.

Aun así, el concepto de “clutch” en tenis es escurridizo. La racha de tiebreaks sugiere que Aryna ha sido la mejor bajo presión. Pero una jugadora que realmente se crece en los momentos clave no debería hacerlo solo cuando el marcador está 6-6. Por ejemplo, en bolas de break. Sabalenka gana más puntos de break que puntos de resto en general (como casi todas), pero la diferencia es menor que la media. Dicho de otro modo: bajo presión, rinde un poco por debajo del promedio. Eso ayuda a entender por qué se ha metido en tantos tiebreaks en primer lugar: 15 de los 22 han sido ante rivales fuera del top 20.

La cuestión no es si Sabalenka merece su récord. Lo merece: ha pegado los golpes, ha ganado los partidos. No hay discusión. Lo interesante es qué esperar a partir de ahora.

Como hemos visto, tener una temporada estelar en tiebreaks no dice mucho sobre lo que viene después. (A menos que te llames John Isner.) Saville y Kuznetsova se desinflaron tras sus grandes campañas. Roddick volvió a tierra firme. Jacco Eltingh pasó de su tremendo 1994 a un discreto 14-11 en 1995. En el momento, cuesta distinguir si una racha es puro clutch o pura suerte. A largo plazo, da igual: lo que sea, no dura.

Así que, para Sabalenka, lo más sensato es esperar que vuelva a un porcentaje de victorias en tiebreaks en torno al 60%. Dependerá de a quién se enfrente y, con solo un par de decenas de desempates por temporada, un poco de buena o mala suerte puede hacer que ese porcentaje suba o baje diez puntos fácilmente.

Aun así, hay motivos para un poco más de optimismo. 2025 es el quinto año consecutivo en el que Sabalenka supera las expectativas en tiebreaks:

AñoW-LTBExpTBOE
20175-65.8-0.8
201814-811.9+2.1
20195-75.8-0.8
20205-76.7-1.7
20219-56.9+2.1
20229-57.1+1.9
202313-69.7+3.3
20248-56.9+1.1
202521-113.0+8.0

Las muestras de 2021 a 2024 son pequeñas, y ninguna de las actuaciones se acerca a lo de este año. Pero hay jugadores —como Isner, Federer o Djokovic— que sí han conseguido rendir por encima de lo esperado en tiebreaks durante varios años seguidos. Y aunque sacar fuerte no es una ventaja en sí misma, sí ayuda si puedes mantener esa potencia en los desempates —algo que, sorprendentemente, pocos consiguen. Tal vez ahí esté parte del secreto de Aryna.

Incluso la proyección más optimista, sin embargo, la situaría ganando alrededor de dos tercios de sus tiebreaks. Cuando la racha termine, Sabalenka —como antes Serena o Novak— tendrá que conformarse con eso.

Publicado originalmente en Heavy Topspin por Jeff Sackmann: [Leer el artículo original en inglés]

Traducido por Ángel Moreno, aficionado al tenis y, sobre todo, traductor. Me puedes encontrar en X (@angel12mruiz)

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